
Antes de un plan de negocio, hace falta una forma de pensar. La mentalidad emprendedora se entrena con hábitos diarios: actuar a pesar de la incertidumbre, aprender de los errores y mantener el foco en el largo plazo.
Hábitos que la fortalecen
- Fijar metas claras y medibles.
- Revisar cada semana lo aprendido.
- Buscar retroalimentación honesta.
